domingo 21 de diciembre de 2008

Distancias.

En Navidad se hace más patente la distancia entre nosotros deseos y nuestras acciones, entre nuestro día a día y nuestro año que viene, nuestra alma y nuestro cuerpo, nuestra cartera y nuestra conciencia, nuestro amor y nuestro precio, nuestro valor y nuestro coste, nuestro dios y nuestro profeta, nuestro pluralismo y nuestro individualidad.
No obstante, ojalá todos fuésemos felices ¿verdad?