miércoles 26 de noviembre de 2008

Valores

Dígame capitán
¿dónde está el baco?
¿Se hundió o lo cambió por una dosis?
¿Es cierto que vieron la cuna del hombre
o esa tarde estaba usted muy pedo?
Lemuria
Lemuripop (Germán Coppini)

domingo 23 de noviembre de 2008

Échenlos a todos.

Grandes economistas, superhombres de profundos conocimientos mercantiles y nóminas escandalosas, dueños del mundo conocido, amos de nuestras almas y nuestros consumos.
Todos éramos conscientes de la insostenibilidad del sistema, todos habíamos oído hablar de la burbuja inmobiliaria, era obvio que el crecimiento debía tener un límite, que había que guardar para tiempos de vacas flacas. Sabíamos que las cosas cambiarían a corto plazo.
¿Y ellos?
Si hemos caído en esta crisis por su incompetencia, porque ellos no vieron lo que todos habíamos visto hace tiempo, porque pese a sus conocimientos y sus nóminas estaban ciegos ante la situación, deberíamos echarlos a todos por ignorantes, por lerdos, por estúpidos y por estar cobrando cifras insultantes por un trabajo para el que no estaban preparados.
Si hemos caído en esta crisis porque, aun siendo conscientes de la situación que se avecinaba, no hicieron nada porque saben que ahí estará el estado para sostenerlos, que ahí estará el pueblo para pagar sus desmanes y sus sueldos, porque en pocas palabras les importamos un carajo y lo que de verdad les importa son sus honorarios y réditos. Si hemos caído en esta crisis porque a ellos les ha dado la gana. Entonces deberían ser procesados, juzgados y condenados. Deberíamos echarlos a todos por corruptos, rastreros, sátrapas indecentes.
Ahí está su situación. O eres un imbécil o eres un miserable.
Pero continuarán ahí, porque siempre ha sido así.

viernes 21 de noviembre de 2008

Sin esperanza.

La política de los paises democráticos del primer mundo se encuentra envuelta en una paradoja, en un enredo que a veces maniata a nuestros mandatarios y los hace comportarse de manera aparentemente torpe.
Y es que para ejercer el poder, precisan de nuestros votos. Para lograrlo, usan las podermosas herramientas de marketing y publicidad, que se acaban transformando en una especie de pan y circo. Se ha traducido en consumismo feroz y enfermizo.
Pero por otra parte, son esclavos de las grandes multinacionales, de las grandes fortunas a las que sirven de rodillas. Encontraremos dirigentes de verbo agresivo, pero a la hora de actuar dejan que su espalda sea el felpudo de los auténticos dueños del mundo.
Actúan con total servilismo. Todas las actuaciones están condicionadas por el beneficio de unos pocos. Ha sido así desde tiempos inmemoriales, sucedía en la antigua grecia, bajo el imperio romano, el feudalismo. Las revoluciones nunca han servido de nada. Todo es una trampa. El sistema ha funcionado así tantos años que la madeja es imposible de desliar.
No tengo esperanzas.
Unlos seguirán pasando hambre. Seguirán muriendo. Otros llenarán sus arcas. Han cambiado poco.
Quizá sea inherente a la naturaleza humana.
Pero me da asco ver las caras de los siervos llenándose la boca con palabras vacías: cooperación, igualdad, servicios públicos, distribución de la riqueza.

martes 18 de noviembre de 2008

Extrañas soluciones

¿Cómo podríamos conseguir que los pueblos se comprendan? ¿Cómo podríamos lograr un diálogo fluído cuando nos diferencian raza, cultura, religión, sociedad? ¿Cómo ayudar a los países que pasan hambre? ¿Cómo hacer viable el desarrollo del tercer mundo?
Tengo una idea. Podríamos contratar a un artista de vanguardia y pagarle unos cuantos millones de euros para que se pase un par de años decorando una sala de reuniones en una sede de la ONU.
Dicho así, como solución suena un poco extraña ¿verdad?

miércoles 12 de noviembre de 2008

El culo de los pobres.

Se le atribuye a Gabriel García Márquez la frase de que si la mierda fuese oro los pobres nacerían sin culo.
Gabo se equivoca, no se si intencionadamente o de forma inconsciente. Pero es un error grave, ya que atribuye a la pobreza una causalidad natural en lugar de puramente humana.
Si mañana la mierda se convirtiese en oro, los ricos obligarían a los gobiernos a coserle el culo a los pobres. En los países subdesarrollados usando aguja gorda e hilo de bramante. En los países desarrollados usando bisturí, hilo y anestesia, razón por la cual deberíamos estar enormemente agradecidos, doblar la cerviz y besar sus anillos.
En cualquier caso se hablaría de estabilidad, dividendos, globalización, gastos, costes, geoestrategia, orden y otros términos políticos y económicos aparentemente trascendentales, aunque en el fondo nos viniese al pairo, porque no hay dios quien viva a gusto con el culo cerrado con hilo de sutura.

lunes 3 de noviembre de 2008

Entropía.

El dios de las cosas miró al humano a los ojos. Pongo el mundo en tus manos, en tu mano pongo la materia y en tu mano pongo la energía. Y sobre un factor, solo uno, no actuarás nunca, porque no podrás cambiar el sentido de la línea del tiempo.