martes 13 de enero de 2009

La moral del ateo.

A la entrada de mi pueblo hay un gran cartel que anuncia el año santo de Covadonga, 2008. Continuamente asistimos a programas de televisión de carácter religioso. Anuncios que promueven ayudar económicamente a la iglesia en la temporada de declaración de la renta. Escuchamos canciones con componente marcadamente religioso. Podría seguir poniendo ejemplos, pero no quiero aburrir ni aburrirme.
Sin embargo cuando un grupo de ateos hablan de colocar carteles en los autobuses urbanos de una ciudad, se monta el follón. Los programas de la televisión entrevistan a pié de calle a los peatones, consultando si les parece apropiado. Los prohombres del país opinan. Titulares en los periódicos. Artículos de opinión.

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¿De qué coño va todo esto?
Todo el mundo puede expresar su opinión, airear sus creencias, hacer proselitismo de su religión. Y no pasa nada. Si eres musulmán y vas a la mezquita te mirarán raro, pero no te criticarán. Reza a su dios, dicen.
En cambio, como te declares ateo, la cosa cambia. Ni pensar en intentar convencer a nadie de que quizás dios no exista. No se si es que se imaginan que acto seguido vas a salir de casa con la tea a quemar iglesias, matar curas y violar monjas, o algo por el estilo. Es como si un viera en cada creyente a un torquemada. Qué se yo.
El problema estriba en que vivimos en un mundo en el que el ateísmo se considera inmoral, o lo que es lo mismo, se teme que si eres ateo carezcas de moral. Claro, como no cree en el cielo, no tendrá escrúpulos por pecar, tiene su lógica. Es la forma en la que las religiones se arrogan la moral absoluta. Olvidando que uno puede amar al prójimo sin amar a dios, o tener perfecta conciencia del bien y el mal sin que el mal le suponga un eterno castigo postmortem.
¿Por qué en las escuelas existe una asignatura de religión, en muchos Centros se imparten religiones minoritarias en la sociedad española y sin embargo la alternativa al estudio de una religión es el estudio de la historia de las religiones? ¿Por qué ningún Centro educativo imparte ateísmo? Podríamos desarrollar un currículo en el que se explicase que todas las religiones incurren en contradicciones, usan el miedo como estrategia de apropiación, que probablemente el hombre creó a dios y no lo contrario.
Correrían ríos de tinta.
Y un servidor lo disfrutaría de lo lindo.

4 comentarios:

- - Σπάρτα - - dijo...

Me parece que todos carecemos de tolerancia. Cada uno puede profesar en lo que cree sin la necesidad de ser contestado o anulado. Es probable que Dios no exista aunque yo crea en dios, sin embargo lo triste es que yo intente anular al otro aunque yo crea. Cada uno puede hacer y creer en lo que se le antoje (sin quitar la libertad al tercero).
Igualmente no me extraña del ser humano, el cristianismo y la santa inquisición quemó gente contradiciendo "el poner la otra mejilla" de Jesucristo y así encontraremos cuestiones en todas las religiones.
Retomo lo que dije al principio, carecemos de tolerancia, pero en todos los ámbitos, no sólo en el religioso.

jorgemfr dijo...

Esa es la palabra clave: tolerancia.

Antonio Rico dijo...

Hay libertad de cátedra. Un profesor debería poder manifestar su ateísmo en clase y realizar análisis ateos de los asuntos que explica. Sólo tendría que dejar claro que no impone su punto de vista y que otros profesores del centro tienen una opinión diferente (por ejemplo, los de religión).
¿Qué pasaría entonces?

jorgemfr dijo...

Soy hombre de ciencia. Cuando doy clase, o cuando he trabajado en un laboratorio, siempre le he pedido a dios que saliese de clase y cerrase la puerta por fuera.
Pero ya digo que tengo la tentación de ponerme un día a desarrollar una programación didáctica de ateísmo y presentarla a la Consejería como alternativa a la religión. Entonces me acuerdo de todo lo que me dan que hacer las de los módulos y me entra la pereza.