martes 3 de marzo de 2009

Funambulista.

Vivía en las alturas, contemplaba el horizonte, el paisaje, haciendo equilibrios sobre el fino alambre. Se vanagloriaba de caminar constantemente por la cuerda floja.
Un día bajó al suelo y descubrió lo bello que era alzar la vista al pasear y mirar al cielo. Y disfrutar del cielo y la belleza de las estrellas.