domingo, 17 de febrero de 2019

Histología Vegetal: Estructura del Tallo Secundario

Entendemos por tallo secundario como aquel tallo que presenta anillos de crecimiento, es decir, que pertenece a una zona de la planta que se mantiene durante más de un año, presentado crecimientos estacionales progresivos.

Así, cada año aparecerá una nueva estructura de crecimiento, un nuevo anillo que rodeará o se añadirá a los anillos anteriores. Estos anillos están formados esencialmente de elementos leñosos, mayormente células sin protoplasto vivo y con predominancia de elementos conductores xilemáticos, es decir, de conductores de savia elaborada.

Los elementos con protoplasto vivo tenderán a concentrarse en las zonas más periféricas o y en ocasiones, en zonas interiores del tallo constituyendo la el parénquima medular.

Rodeando el tallo secundario encontramos una capa de células muy endurecidas, normalmente cargadas de una sustancia química denominada suberina y sin protoplasto vivo. Se denomina Perdiermis. Este tejido, conocido genéricamente como Súber, es fabricado por un meristemo que se localiza justo por debajo del mismo y que se denomina Felógeno.

Bajo el felógeno suele aparecer un tejido parenquimático conocido como Córtex. Es, básicamente, un tejido de relleno que ocupa la periferia exterior del tallo, justo por debajo del súber y del meristemo.

Justo por debajo del córtex aparece el tejido conductor de la savia elaborada, es decir, el Floema. En muchas ocasiones no forma un tejido circular continuo, sino que se establece en estructuras piramidales, con columnas de tejido parenqumático separando las diferentes pirámides.

Por debajo del floema se distribuirá, en capas concéntricas, el Xilema. Entre el xilema y el floema aparece un tejido meristemático encargado de fabricar los tejidos conductores y que se denomina Cambium o Cambium Vascular.

Las células del cambium generan floema hacia la periferia y xilema hacia el interior. El xilema es fabricado a mayor velocidad y establece claramente periodos de crecimiento y de paro del crecimiento en aquellas plantas que tiene crecimientos estacionales.



Año a año, el cambium fabrica xilema hacia el interior, que conforma un tejido duro y que da consistencia al tallo. Y va empujando los tejidos vivos hacia el exterior, aumentando de esa forma el volumen total del tallo. Debemos pensar que todo el grueso interior del tallo, formado por anillos concéntricos de xilema, son vasos leñosos, constituidos por células sin protoplasto vivo.

En la zona más interior de algunos tallos encontramos el Parénquima Medular, un tejido parenquimático formado por células con protoplasto vivo.




domingo, 3 de febrero de 2019

Histología Vegetal: Estructura del Tallo Primaro

Entendemos por tallos primarios aquellos que no presentan anillos de crecimiento. Normalmente aparecen solo durante una temporada del año, perdiéndose la estructura durante las estaciones frías.

Es decir, es un tallo que no presenta crecimientos progresivos de año a año.

Recordemos que la principal función del tallo es sostener la planta, mantenerla erguida de forma que pueda recibir pertinentemente la radiación solar, mantener en alto las hojas y el sistema reproductor de la planta y conectar las raíces con el resto de órganos de la planta, fundamentalmente hojas y estructuras reproductoras.

O dicho de otro modo, transporta el agua y las sales minerales, conocida como savia bruta, desde la raíz hasta las hojas, donde se fabrica la savia elaborada. Y posteriormente distribuye la savia elaborada desde las hojas hasta el resto de órganos de la planta, alimentando las estructuras reproductoras y haciendo descender los nutrientes a las raíces.

En el tallo primario encontramos varias estructuras características.

Por un lado, se encuentra rodeado por un tejido epidérmico que lo separa del exterior. En los tallos primarios, normalmente, no hay superficie endurecida rodeando el tallo.

Por debajo de la epidermis, hay una capa de tejido endurecido, de sostén, es decir, de esclerénquima formando una especie de anillo endurecido que aporta rigidez.

La parte central del tallo está constituido, principalmente, de tejido parenquimático.

Inmiscuido dentro del tejido parenquimático encontramos los elementos conductores en forma de subunidades, de morfología redondeada. En cada una de estas subunidades conductoras encontramos los dos tipos de tejidos: xilema que conduciría la savia bruta de la raíz a las hojas, y floema que transportaría la savia elaborada de las hojas a la raíz. Entre los elementos conductores, aparecen elementos de tejido de sostén, fundamentalmente esclerénquima. El esclerénquima está constituido por células endurecidas, que hacen de soporte y son las responsables de que los tallos sean elementos rígidos.





lunes, 14 de enero de 2019

Histología Vegetal: Estructura de la Raíz

La raíz de los vegetales es la estructura encargada de:

  • Sostener la planta, anclándola al suelo y permitiendo su crecimiento en altura.
  • Obtener los nutrientes básicos que necesita para realizar su actividad metabólica básica, es decir, agua y sales minerales.
En la raíz de la planta encontraremos pelos radiculares que se encargarán de obtener del suelo agua y sales minerales. Estas serán transportadas por los tejidos conductores a las zonas de la planta donde se realizará la fotosíntesis, es decir, a las hojas.

Recordemos que la mezcla de agua y sales minerales capturadas del suelo constituyen un líquido que denominaremos savia bruta. Esta será transportada por medio de tejidos conductores denominados vasos leñosos o xilema.

En las hojas y mediante el proceso fotosintético, la savia bruta es transformada en savia elaborada. Es decir, el agua y sales minerales se convierten en moléculas orgánicas de mayor complejidad (se trata de un proceso anabólico), entre las que destacan los azúcares y aminoácidos.

Las moléculas orgánicas son esenciales para el desarrollo y crecimiento de la planta. Por ese motivo, deben ser transportadas a toda la planta, incluida la raíz.

La savia elaborada es distribuida por toda la planta mediante los vasos liberianos, que forman parte destejido conductor denominado floema.

En las raíces, los tejidos conductores suelen encontrarse en la zona central de la misma. Se separan del resto de la raíz por una capa de tejido de recubrimiento interno, es decir, mediante una capa de endodermis.

El cuerpo de la raíz está constituido por tejido parenquimático, carente de cloroplastos (al encontrarse bajo tierra, no realiza fotosíntesis). Este tejido es usado, ocasionalmente, para acumular sustancias de reserva, como almidón.

La raíz está separada del exterior mediante una capa de células denominada epidermis. En esta capa celular encontramos células epidérmicas modificadas que constituirán los pelos radiculares.


La función de estos pelos no es la absorción, tanto en cuanto toda la superficie de la raíz tiene capacidad de absorber, sino localizar agua y sales minerales y condicionar así el crecimiento de extensiones.