domingo, 26 de mayo de 2019

Histología Básica del Intestino Delgado

El intestino delgado es la parte del aparato digestivo de mamíferos encargada de la absorción de nutrientes. Es decir, los alimentos que ingerimos son digeridos en la boca, el estómago y el intestino delgado, pero la absorción de los nutrientes obtenidos tras la digestión son absorbidos casi en exclusividad a través de la pared del intestino.

Para llevar a cabo su función de la forma más eficiente posible, el intestino delgado es un tubo muy largo (más de cinco metro) y, para aumentar la superficie de contacto y así maximizar la absorción, la pared interna del intestino está replegada formando lo que conocemos como vellosidades intestinales.

Para llevar a cabo la absorción, el intestino delgado está separado del espacio interior mediante una capa de tejido epitelio, concretamente un epitelio cilíndrico o columnas simple. Es decir, una sola capa de células de forma alargada o columnar.


A fin de aumentar aun más la superficie de contacto, la membrana de la parte superior del epitelio está  replegada formando lo que se denominan microvellosidades. Las microvellosidades pueden intuirse a microscopio óptico, en forma de superficie de color ligeramente oscurecido, aunque dado su tamaño es totalmente imposible su visualización real (se requiere el uso de microscopio óptico para poder ver realmente estas estructuras).



Dentro del tejido epitelial encontramos, con relativa frecuencia, células caliciformes, encargadas de fabricar sustancias mucoides que recubren la superficie interna del intestino (se trata, por lo tanto, de glándulas unicelulares endocrinas).

En el fondo de las vellosidades aparecen, ocasionalmente, células repletas de granos citoplasmáticos y denominadas Células de Paneth. Su función, poco clara hasta hace unos años, se relaciona con el sistema defensivo, segregando péptidos y proteínas antimicrobianos.

Por debajo del tejido epitelial, encontramos un tejido conjuntivo laxo y fuertemente vascularizado, en la que encontramos no solo multitud de vasos sanguíneos, también vasos linfáticos. Los vasos sanguíneos se encargan de recoger la mayor parte de los nutrientes provenientes de la luz intestina. Los capilares del tejido conjuntivo confluirán en vénulas que conectan con la vena porta, encargada de enviar los nutrientes al hígado. Los capilares linfáticos, por su parte, enviarán los nutrientes grasos también al hígado, transportados en este caso por capilares linfáticos.


La última capa que podemos encontrar bajo el tejido conjuntivo es una capa de tejido muscular liso. Este es el encargado de contracciones responsables de los movimientos peristálticos del intestino que mueven el alimento a lo largo del mismo.

Las fotos utilizadas para este post son de intestino humano, teñidas con hematoxilina y tricrómico Tolivia.

domingo, 21 de abril de 2019

Histología Vegetal: Vídeos

Para completar toda la información sobre histología vegetal, incluyo en esta entrada los dos vídeos con imágenes comentadas y detalladas.

Primer vídeo:


Segundo vídeo:


Se trata ve níveos donde analizo y comento imágenes similares (en ocasiones las mismas imágenes) que las que forman parte de las entradas de histología vegetal anteriores.

domingo, 10 de marzo de 2019

Histología Vegetal: Estructura de la Hoja

Las hojas son las estructuras vegetales encargadas de la producción de materia orgánica a través de los procesos fotosintéticos. Es decir, en las hojas se va a producir savia elaborada a partir de savia bruta y gracias a la incidencia de la luz solar.

En las hojas, por lo tanto, deben existir estructuras que promuevan, por un lado, la percepción de luz solar y la realización de la fotosíntesis. El principal tejido fotosintético en vegetales es el Parénquima. Y por otro lado, debe existir un sistema eficaz de intercambio de gases con el exterior, puesto que para realizar la fotosíntesis, la planta requiere captar dióxido de carbono del aire (para fijarlo mediante el ciclo de Calvin, en la fase oscura de la fotosíntesis) y liberando oxígeno en el proceso. Y cuando la fotosíntesis no se encuentra activa, en las hojas debe captarse oxígeno para llevar a cabo la respiración celular, liberándose dióxido de carbono.

Las hojas están recubiertas por una Epidermis, que actúa como capa protectora. Encontramos epidermis tanto en el haz como en el envés de la hoja, aunque ambos tejidos epidérmicos presentan ciertas diferencias. La más importante, en el envés de las hojas encontramos muchos más estomas, es decir, parejas de células especializadas en el intercambio de gases entre el interior y el exterior de las hojas.

Por debajo de la epidermis encontramos el Parénquima. Normalmente, en la zona del haz de las hojas el parénquima suele ser más denso, con mayor agrupamiento celular. Es frecuente, por ejemplo, encontrar un Parénquima en Empalizada.

En la zona del envés, en cambio, es más frecuente encontrar un parénquima con menor densidad celular, pues así se facilita la difusión de gases del exterior al interior. Podemos identificar en muchas hojas, por ejemplo, Parénquima Lagunar, con amplios huecos entre las células que permiten el flujo de gases.

En el interior de la hoja también encontraremos los Elementos Conductores, agrupados en haces conductores en los que aparecerá el Xilema, normalmente en la zona central del haz conductor y el Floema, en la zona periférica.

Los elementos conductores está, en ocasiones, rodeados o flanqueados por tejido endurecido, es decir, por Esclerénquima que le da consistencia a la hoja y a su nerviación.

En algunas zonas, bajo la epidermis, puede aparecer tejido endurecido, Colénquima, para dar consistencia a la hoja.



domingo, 17 de febrero de 2019

Histología Vegetal: Estructura del Tallo Secundario

Entendemos por tallo secundario como aquel tallo que presenta anillos de crecimiento, es decir, que pertenece a una zona de la planta que se mantiene durante más de un año, presentado crecimientos estacionales progresivos.

Así, cada año aparecerá una nueva estructura de crecimiento, un nuevo anillo que rodeará o se añadirá a los anillos anteriores. Estos anillos están formados esencialmente de elementos leñosos, mayormente células sin protoplasto vivo y con predominancia de elementos conductores xilemáticos, es decir, de conductores de savia elaborada.

Los elementos con protoplasto vivo tenderán a concentrarse en las zonas más periféricas o y en ocasiones, en zonas interiores del tallo constituyendo la el parénquima medular.

Rodeando el tallo secundario encontramos una capa de células muy endurecidas, normalmente cargadas de una sustancia química denominada suberina y sin protoplasto vivo. Se denomina Perdiermis. Este tejido, conocido genéricamente como Súber, es fabricado por un meristemo que se localiza justo por debajo del mismo y que se denomina Felógeno.

Bajo el felógeno suele aparecer un tejido parenquimático conocido como Córtex. Es, básicamente, un tejido de relleno que ocupa la periferia exterior del tallo, justo por debajo del súber y del meristemo.

Justo por debajo del córtex aparece el tejido conductor de la savia elaborada, es decir, el Floema. En muchas ocasiones no forma un tejido circular continuo, sino que se establece en estructuras piramidales, con columnas de tejido parenqumático separando las diferentes pirámides.

Por debajo del floema se distribuirá, en capas concéntricas, el Xilema. Entre el xilema y el floema aparece un tejido meristemático encargado de fabricar los tejidos conductores y que se denomina Cambium o Cambium Vascular.

Las células del cambium generan floema hacia la periferia y xilema hacia el interior. El xilema es fabricado a mayor velocidad y establece claramente periodos de crecimiento y de paro del crecimiento en aquellas plantas que tiene crecimientos estacionales.



Año a año, el cambium fabrica xilema hacia el interior, que conforma un tejido duro y que da consistencia al tallo. Y va empujando los tejidos vivos hacia el exterior, aumentando de esa forma el volumen total del tallo. Debemos pensar que todo el grueso interior del tallo, formado por anillos concéntricos de xilema, son vasos leñosos, constituidos por células sin protoplasto vivo.

En la zona más interior de algunos tallos encontramos el Parénquima Medular, un tejido parenquimático formado por células con protoplasto vivo.




domingo, 3 de febrero de 2019

Histología Vegetal: Estructura del Tallo Primaro

Entendemos por tallos primarios aquellos que no presentan anillos de crecimiento. Normalmente aparecen solo durante una temporada del año, perdiéndose la estructura durante las estaciones frías.

Es decir, es un tallo que no presenta crecimientos progresivos de año a año.

Recordemos que la principal función del tallo es sostener la planta, mantenerla erguida de forma que pueda recibir pertinentemente la radiación solar, mantener en alto las hojas y el sistema reproductor de la planta y conectar las raíces con el resto de órganos de la planta, fundamentalmente hojas y estructuras reproductoras.

O dicho de otro modo, transporta el agua y las sales minerales, conocida como savia bruta, desde la raíz hasta las hojas, donde se fabrica la savia elaborada. Y posteriormente distribuye la savia elaborada desde las hojas hasta el resto de órganos de la planta, alimentando las estructuras reproductoras y haciendo descender los nutrientes a las raíces.

En el tallo primario encontramos varias estructuras características.

Por un lado, se encuentra rodeado por un tejido epidérmico que lo separa del exterior. En los tallos primarios, normalmente, no hay superficie endurecida rodeando el tallo.

Por debajo de la epidermis, hay una capa de tejido endurecido, de sostén, es decir, de esclerénquima formando una especie de anillo endurecido que aporta rigidez.

La parte central del tallo está constituido, principalmente, de tejido parenquimático.

Inmiscuido dentro del tejido parenquimático encontramos los elementos conductores en forma de subunidades, de morfología redondeada. En cada una de estas subunidades conductoras encontramos los dos tipos de tejidos: xilema que conduciría la savia bruta de la raíz a las hojas, y floema que transportaría la savia elaborada de las hojas a la raíz. Entre los elementos conductores, aparecen elementos de tejido de sostén, fundamentalmente esclerénquima. El esclerénquima está constituido por células endurecidas, que hacen de soporte y son las responsables de que los tallos sean elementos rígidos.





lunes, 14 de enero de 2019

Histología Vegetal: Estructura de la Raíz

La raíz de los vegetales es la estructura encargada de:

  • Sostener la planta, anclándola al suelo y permitiendo su crecimiento en altura.
  • Obtener los nutrientes básicos que necesita para realizar su actividad metabólica básica, es decir, agua y sales minerales.
En la raíz de la planta encontraremos pelos radiculares que se encargarán de obtener del suelo agua y sales minerales. Estas serán transportadas por los tejidos conductores a las zonas de la planta donde se realizará la fotosíntesis, es decir, a las hojas.

Recordemos que la mezcla de agua y sales minerales capturadas del suelo constituyen un líquido que denominaremos savia bruta. Esta será transportada por medio de tejidos conductores denominados vasos leñosos o xilema.

En las hojas y mediante el proceso fotosintético, la savia bruta es transformada en savia elaborada. Es decir, el agua y sales minerales se convierten en moléculas orgánicas de mayor complejidad (se trata de un proceso anabólico), entre las que destacan los azúcares y aminoácidos.

Las moléculas orgánicas son esenciales para el desarrollo y crecimiento de la planta. Por ese motivo, deben ser transportadas a toda la planta, incluida la raíz.

La savia elaborada es distribuida por toda la planta mediante los vasos liberianos, que forman parte destejido conductor denominado floema.

En las raíces, los tejidos conductores suelen encontrarse en la zona central de la misma. Se separan del resto de la raíz por una capa de tejido de recubrimiento interno, es decir, mediante una capa de endodermis.

El cuerpo de la raíz está constituido por tejido parenquimático, carente de cloroplastos (al encontrarse bajo tierra, no realiza fotosíntesis). Este tejido es usado, ocasionalmente, para acumular sustancias de reserva, como almidón.

La raíz está separada del exterior mediante una capa de células denominada epidermis. En esta capa celular encontramos células epidérmicas modificadas que constituirán los pelos radiculares.


La función de estos pelos no es la absorción, tanto en cuanto toda la superficie de la raíz tiene capacidad de absorber, sino localizar agua y sales minerales y condicionar así el crecimiento de extensiones.


domingo, 25 de noviembre de 2018

Ecología: Relaciones entre Seres Vivos

Los seres vivos no solo se relacionan con el medio ambiente, también lo hacen con otros seres vivos de la misma o diferentes especies. Y del mismo modo que se adaptan al entorno, evolucionan y se transforman para optimizar las relaciones con otros organismos.
Existen dos grandes tipos de relaciones entre organismos: 
  • Relaciones intraespecíficas: se trata de las relaciones que se establecen entre organismos de la misma especie.
  • Relaciones interespecíficas: se trata de las relaciones que se establecen entre organismos de especies distintas.
Dentro de cada tipo de relación, existen diferentes subtipos genéricos, además de algunas relaciones especiales que no encajan exactamente en ninguno de los grupos anteriores.
Relaciones Intraespecíficas
Los organismos de la misma especie pueden relacionarse entre sí de formas muy diversas. Algunos seres vivos, tanto vegetales, como hongos o animales, son básicamente individualistas y solo se relacionan en épocas de reproducción.
La relación más básica entre organismos de la misma especie son las de competencia. Son especialmente importantes en animales individualistas. Debemos tener en cuenta que los organismos de la misma especie consumen los mismos recursos. Los más adaptados tendrán mayor facilidad para consumirlos y dejar a otros individuos sin ellos.
Una de las relaciones intraespecíficas más comunes son las familias. Son grupos de individuos de la misma especie que poseen relaciones de parentesco. En ocasiones, los grupos familiares se mantienen de forma prolongada o indefinida, como por ejemplo las familias de primates en las selvas, o los lobos en las montañas. En otros casos la relación familiar es temporal y solo se prolonga durante épocas determinadas, como el cuidado de las crías o la época de reproducción.

Algunos organismos inferiores forman organizaciones coloniales. En las colonias la mayor parte de los individuos han sido generados a partir de un solo progenitor y por reproducción asexual. Los corales son ejemplos de animales coloniales. En estos agrupamientos, los individuos no pueden subsistir de forma individual, solo formando parte de la colonia.
Existen organismos coloniales en los que todos los organismos son exactamente iguales y no poseen ningún tipo de especialización. En otros casos, los organismos están especializados y distintos tipos de individuos poseen funciones diferentes dentro de la colonia.
Si los seres que conforman el grupo conservan parte de su individualidad, siendo capaces de subsistir un tiempo en solitario, hablamos de sociedades. La diferencia entre las colonias u las sociedades es que en las colonias, el conjunto puede considerarse como un solo organismo y los individuos no tienen sentido como entes aislados.